Vilalba se desvive por Manu Chao: "A entrada vai para enmarcar"

Cientos de personas permanecieron varias horas a la cola para hacerse con alguna de las 2.000 entradas para el concierto que el Chapulín dará el 2 de septiembre en el San Ramón
La cola para conseguir entradas de Manu Chao cruzó la Praza da Constitución y llegó al consistorio. M. ROCA
photo_camera La cola para conseguir entradas de Manu Chao cruzó la Praza da Constitución y llegó al consistorio. M. ROCA

Tres de la tarde, un sol de justicia y una imagen insólita en Vilalba. Cientos de personas enfilaban desde la casa del concello calle abajo, bordeando la Praza da Constitución hasta la boca de la Rúa Basanta Silva, para girar a la izquierda y vislumbrar el objetivo final: la casa de la cultura, donde tras unas rejas y un pequeño ventanuco aguardaban 2.000 entradas para 2.000 afortunados que verán a Manu Chao cantar a la tierra de su padre.

La larga espera, de varias horas, –solo había una taquilla– servía para hacer migas entre compañeros de cola, calcular cuántas entradas restaban para agotarse –lo hicieron finalmente a las 20.15 horas–, fabular con cómo será la ansiada actuación, asegurar que se llevaba encima el imprescindible DNI y hasta barajar posibles titulares, como "Manu Chao da en Vilalba un espectáculo de cuatro horas: dos de colas y dos de concierto", bromeaba uno de los muchos estoicos.

Son los que el 2 de septiembre podrán presenciar en la vilalbesa Praza de Santa María un evento poco menos que histórico. Manu Chao, el Chapulín Solo, el de Mano Negra, el mayor de Ramón Chao, llevará por primera vez sus versos en forma de canción a la Vilalba que, aunque no lo vio nacer, lo adoptó como suyo desde el minuto cero. Saldará así una vieja deuda en este San Ramón, por eso nadie se lo quiere perder.

Marcos Ladra el que menos. A las 10.15 horas del jueves iniciaba una espera que culminaba a las 15.00 horas, cuando la taquilla se abría para entregarle al vilalbés las entradas 1, 2 y 3: una para él, otra para "un amigo da Pastoriza que é tan fan coma min e outra para o meu mellor amigo", explicaba el joven, que se declara "fan, moi fan", de Manu Chao, tanto que "a entrada número un xa vai para enmarcar", avanza entre risas. Y reconoce que ver a su ídolo en Vilalba "é un soño que non pensaba facer realidade".

"Batallábamolo, pero xa pensabamos que era imposible que tocara aquí", asegura Marcos, quien ya maquina en el regalo que le hará a Chao cuando éste aterrice en tierras chairegas.

Lo que hace meses era conjetura –en marzo actuó en la sala Tebras y visitó Vilalba, lo que levantó rumores de un posible concierto en la localidad–, en 28 días será realidad. Será entonces cuando la tierra de su padre entonará a grito pelado aquello de "Solo voy con mi pena,/sola va mi condena" y el Chapulín la sentirá suya.

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