La Unidad Pastoral de As Pontes crea un aviario comunitario y solidario

A la treintena de gallinas que hay actualmente se sumarán varios faisanes y pavos reales
Juan Pablo Alonso y Juan Camilo Patiño, en el nuevo gallinero pontés.C.Arias
photo_camera Juan Pablo Alonso y Juan Camilo Patiño, en el nuevo gallinero pontés. C ARIAS

La Unidad Pastoral (Upa) de As Pontes acaba de poner en marcha un aviario comunitario y solidario en parte de la plaza que antiguamente ocupaba el cementerio parroquial, detrás de la iglesia de Santa María.

"Esto estaba lleno de hiedras y de escombros. Son terrenos propiedad de la Iglesia pero con uso público, como el propio atrio. Primero se pensó en hacer un huerto, pero no es buena tierra y es una zona un poco sombría, así que al final se nos ocurrió la idea de hacer un gallinero", explica el párroco Juan Pablo Alonso, al tiempo que reconoce que el mural de Miguel Peralta que enmarca la plaza con la leyenda de los pollitos de oro le sirvió como inspiración.

La parroquia ya cuenta con todos los permisos de la Xunta para tener el gallinero pero está tramitando darlo de alta como núcleo zoológico porque la intención es que sea un aviario. A las 35 gallinas que hay actualmente, sin contar los pollitos, pronto se sumarán varios faisanes y pavos reales.

"Es comunitario, social y solidario", destaca Alonso, que indica que los huevos son para autoconsumo -ni se venden ni se plantean hacerlo- "para la parroquia o para donar a gente con pocos recursos", dice, mientras habla de una obra que realizaron ellos, con la ayuda de algún voluntario, en gran parte con material donado, a lo que sumaron una inversión de unos 500 euros, "principalmente en madera para los cierres".

En una antigua construcción que en su momento fue el almacén del cementerio, hicieron una parte de gallinero cubierta, con luz y tres incubadoras, así como una zona de ponederos más elevada que permite la recogida de los huevos desde dos pequeñas puertas elevadas que evitan tener que entrar en el propio gallinero. Este se comunica con la instalación exterior, en la propia plaza, para que los animales puedan entrar y salir siempre que quieran.

"Todo el interior lo construimos con una sauna que nos donaron", explica el cura, que muestra una instalación en la que se cuidaron todos los detalles. "Tenemos hasta un temporizador para que en invierno las gallinas tengan sus horas de luz", dice mientras indica que todavía se están ultimando algunos detalles como poner un punto de agua permanente porque hasta ahora no había.

Un imán para las visitas

"La gente respondió muy bien y la colaboración del Concello de As Pontes fue impecable", dice. "Desde que pusimos el gallinero vienen por aquí muchos niños y muchas familias, les encanta, y también usuarios de Aspanaes. Es importante el contacto con los animales y crear espacios vivos, donde los niños puedan ver, tocar y sentir", destaca el cura, que a pocos metros, en la parte de atrás de la casa rectoral, también tiene a la vista tortugas y peces.

"No hay muchos espacios en As Pontes donde se puedan ver animales", indica, y señala que el aviario también tiene una función divulgativa "Es importante que los niños vean y conozcan los procesos, que sepan que las cosas no nacen por arte de magia en el súper".

Nuevo gallinero de la parroquia de As Pontes
Nuevo gallinero de la parroquia de As Pontes. C.Arias
Dos docenas y media de huevos al día
Actualmente hay 35 gallinas de varias razas que ponen una media de dos docenas y media de huevos cada día. Juan Pablo Alonso y Juan Camilo Patiño, sacristán, se encargan de los animales y Juan Patiño de la limpieza de las instalaciones. José Souto Rochela se encarga del mantenimiento.

El gallinero se limpia dos veces por semana y con toda la viruta, que compran en Severiano Agrocomercial, y los excrementos se hace un compost que sirve de abono luego a invernaderos de la zona. "Eso hace que no huela nada", destaca Alonso, que reconoce que un sueño sería un estanque con patos, "pero no tenemos infraestructura de desagües".

Las gallinas consumen 50 kilos de cereal al mes. Lo compran en San Juan de Rioaveso, en Vilalba. "Es todo ecológico", dice el párroco, que indica que además aprovechan pan o arroz que llevan algunos vecinos.

Entre las gallinas hay kikas, andaluza ceniza, pinta asturiana, negra del país o leghorn.

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