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Una amazona de fondo

Rocío Díaz Cortón. EP
Rocío Díaz Cortón. EP

Rocío Díaz Cortón participa el día 25 en Madrid en el campeonato de España júnior de raid, una disciplina poco conocida en Galicia, pero en la que la joven polense es ya una veterana

Su vida gira en torno a los caballos desde niña, aunque hace nada que ha dejado de serlo. La jovencísima Rocío Díaz Cortón, natural de la parroquia polense de Lea, es a sus 17 años una amazona veterana en una de las disciplinas ecuestres más desconocidas y apasionantes: el raid, una modalidad que ya practicaron antes su madre y su tía.

"Empecé a montar desde muy pequeña y a competir a partir de los diez años", relata con soltura al otro lado del teléfono una joven que logró proclamarse campeona gallega dos años consecutivos -este año no participó-, y que en pocos días, concretamente el 25, volverá a disputar otro torneo, esta vez Nacional y en Madrid. Y no es el primero.

"En 2017 logré quedar en la cuarta posición de la categoría júnior en el campeonato de España", dice, mientras confirma que en la última edición no tuvo el mismo éxito. "Me eliminaron", cuenta, mientras explica algunas de las claves para entender una disciplina en la que se pone a prueba la velocidad, habilidad y la resistencia física y psicológica del caballo y la amazona.

"Tenemos que recorrer distintas distancias que pueden ser de 40, 60, u 80 kilómetros, con una velocidad controlada de no más de 15 kilómetros por hora", explica Rocío, que ya ha dado un paso más y ahora compite en la distancia de 120 kilómetros.

"En esta Rocío Díaz Cortón, con su yegua.EPmodalidad hay que completar diferentes etapas -de 40, 30, 30 y 20 kilómetros- en el menor tiempo posible, y el caballo tiene que recuperarse rápido del esfuerzo, ya que cuando llega al final de la etapa o de la carrera no puede superar las 64 pulsaciones", indica la amazona polense, consciente de que conocer el metabolismo y el aguante de su compañero de batallas es clave para seguir sumando triunfos.

"Durante las distintas fases hay zonas de asistencia, donde se moja y se le da agua al caballo para que pueda recuperarse e hidratarse", añade Rocío, quien siempre echa mano de su madre o de los amigos de esta para que cada detalle funcione y estar cada vez más cerca de su objetivo: ser la mejor de España.

Ilusión no le falta, aunque es consciente de que la competencia será dura. "Hay mucho nivel, la gente dedica muchísimo tiempo a prepararse y lo mío es más un hobby. Además hay muchas cosas que te pueden condicionar", reconoce la joven, que entrena "día sí, día no".

Lo hace habitualmente cerca de su casa, en Lea. "Hacemos entre dos y tres horas al día. A veces 40 kilómetros más despacio, otros 30 más rápido, vamos variando", dice la joven, que también se desplaza a otros lugares para adaptar a su compañero a cualquier escenario posible.

"El otro día fuimos a la playa a entrenar, hay que estar preparados para todo. Los campeonatos en Galicia, Asturias y País Vasco son con terrenos más montañosos, y en Cataluña o Madrid, más llanos", añade Rocío, quien ya ha tenido la oportunidad de viajar también a "Francia o Portugal".

Su sueño, poder firmar un gran papel en el campeonato de Madrid y llegar algún día a participar en el de Europa o el del Mundo. "Es muy difícil", dice, pero tiene claro que seguirá trabajando duro y disfrutando de una disciplina que le apasiona y la hace feliz.

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