Piden que Begonte sea declarada zona afectada gravemente por las borrascas

La corporación aprobó en un pleno extraordinario urgente tramitar esta solicitud ante el Gobierno por los daños sufridos en cerca de una veintena de casas tras las inundaciones
Un vecino de Riocaldo contempla el estado en el que quedó su garaje tras la crecida.      C.PÉREZ
photo_camera Un vecino de Riocaldo contempla el estado en el que quedó su garaje tras la crecida. C.PÉREZ

La corporación de Begonte aprobó este lunes por unanimidad, en una sesión plenaria extraordinaria convocada de urgencia, la solicitud al Gobierno para que declare el municipio como zona afectada gravemente por emergencia de protección civil -lo que popularmente se conoce como zona catastrófica-, tras los graves daños ocasionados la pasada semana por las borrascas Gèrard y Fien, que obligaron a cortar la Nacional 6 entre Pacios y Begonte y los servicios ferroviarios.

El alcalde, José Ulla, recordó en el pleno que hay cerca de una veintena de viviendas seriamente afectadas por estas inundaciones, tanto en la zona del club fluvial como en Riocaldo, cuyos vecinos abandonaron sus casas ante la inminente crecida o tuvieron que ser evacuados -se rescató a 13 personas de cinco domicilios- por los servicios de emergencia, a los que reiteró el agradecimiento por su labor.

"Creo que todos puidemos comprobar as consecuencias que sufriu o noso concello a pasada semana polas precipitacións e o aumento de nivel dos ríos Parga e Ladra", apuntaba el alcalde, José Ulla, incidiendo en que se había batido el "récord de altura alcanzada pola auga", con respecto a las dos grandes inundaciones previas de 2000 y 2016.

El regidor popular aludía a "danos considerables" en muchas de las viviendas, puntualizando que hay casos en los que el agua rondó los dos metros, causando importantes destrozos en estancias o elementos de uso diario, como cocinas o calderas. Por ello, y a mayores de la ayuda que se les pueda prestar desde el Concello, se ha decidido solicitar la declaración de zona catastrófica, que ahora debe aprobar el Consejo de Ministros, para ofrecerles a los vecinos "máis ferramentas" para recuperarse al menos en parte de las pérdidas sufridas.

Con esta finalidad, el pleno insta además al resto de administraciones a "sensibilizarse" y prestar ayuda a los damnificados. Así, el alcalde confía en que estos puedan tener prioridad en el acceso a algunas de las líneas de ayudas que convoca la Xunta, para lo que también resultaría importante que se consiguiese la declaración de zona afectada. Anima además a la Diputación de Lugo, al ser el otro organismo "máis próximo" a la ciudadanía, a que también articule alguna fórmula para apoyar a estas familias.

José Ulla anunció también que el Concello pone los servicios administrativos municipales al servicio de los afectados, para asesorarlos en aquello que sea necesario y facilitarles la tramitación de aquellas ayudas o compensaciones a las que puedan optar.

La portavoz de la oposición, la socialista Susana Ferreiro, se interesó por el número de afectados por la riada y mostró el "total acordo" de su formación con la solicitud, deseando que tanto el Gobierno como el resto de administraciones presten su apoyo a los damnificados.

José Ulla explicó que el Concello sigue trabajando en la redacción de las bases que regulen la concesión de las ya anunciadas ayudas municipales a los vecinos afectados por esta gran crecida.

El regidor begontés concretó que las compensaciones irán desde los 500 a los 1.500 euros y que se fijarán varios baremos para adjudicarlas y determinar la cantidad que le correspondería a cada persona o familia afectada. Así, se tendrán en cuenta criterios como si tienen o no seguro, tratando de compensar aquellos casos en los que no lo haya, el alcance de lo daños sufridos o si están o no empadronados en el municipio.

Desde el Concello de Begonte inciden además en que es necesario analizar las causas de esta crecida, para buscar medidas que, si no pueden evitar que se repita, al menos sirvan para reducir sus consecuencias. También se abordará con Adif la limpieza de los pasos subterráneos de la vía y se verá qué otras actuaciones se pueden acometer.

Tanto en el pleno como en los testimonios de algunos de los afectados se aludió a la rapidez con la que subió el agua -una vecina decía que, en la noche del lunes al martes, sobre las 0.30 no se veía agua fuera de casa y apenas una hora más tarde ya le daba por los tobillos- y al hecho de que esta procedía tanto del río como de la parte opuesta, embalsando en la zona de Riocaldo y la N-6 al hacer la vía de presa -un vecino sostenía que el hecho de que el agua hubiese socavado y sobrepasado los raíles evitó mayores daños, al servir de aliviadero-. -

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