La oposición deja por tercera vez sin retribuciones al equipo de gobierno de Muras

En un tenso pleno, el BNG incluso presentó una enmienda retirando la dedicación parcial para una concejala y dejando solo la del alcalde, Manuel Requeijo, pero PP y PSOE mantuvieron su postura contraria y exigieron "diálogo"
Una sesión plenaria en Muras. AEP
photo_camera PP y PSOE votaron en contra la propuesta de dedicación para el alcalde de Muras. C.PÉREZ

El equipo de gobierno de Muras, formado por tres ediles del BNG y liderado por el regidor, Manuel Requeijo, no ha logrado sacar adelante su propuesta de dedicaciones, que se debatía por tercera vez en menos de cuatro meses, y seguirá sin cobrar tras el rechazo una vez más por parte de PP y PSOE a sus propuestas. Y ello pese a que el BNG, en aras de lograr un acuerdo, redujo su propuesta inicial de tres retribuciones (fijaban dedicaciones del 50% y 15.000 euros para las dos concejalas nacionalistas y del 75% y 34.800 euros para el alcalde) a dos retribuciones (la del regidor y una edil) de cara a esta sesión extraordinaria y, ya en el propio pleno, presentó una enmienda para aprobar solo el sueldo de Manuel Requeijo.

El alcalde incidió en que las dedicaciones "son necesarias para levar a cabo un traballo efectivo", dado que "hai unha serie de responsabilidades e hai un traballo que sacar adiante". Así, aludió "proxectos que doutro xeito non se poderían levar a cabo", citando la labor de los últimos ocho años, la reciente organización de la Feira do Poldro e do Gando do Monte o iniciativas previstas, como la inminente Feira do Mel de Montaña, la remunicipalización de algún servicio o la creación de un espacio para mayores, cuestiones que requieren de dedicación y tiempo.

"Consideramos que é xusto que as persoas que desempeñan un cargo público teñan unha dedicación", defendió el alcalde, justo antes de que tanto PP como PSOE mostrasen una vez más su postura contraria a la propuesta, centrando sus críticas en la "falta de prioridade" de este tema frente a outras cuestiones municipales y la ausencia de "diálogo" para llegar a un acuerdo sobre las retribuciones.

La portavoz popular, Eugenia Requeijo, incidió en que ve más importantes "outras cousas que levan un ano paradas" que este tema e insistió en mantener "unha reunión os sete concelleiros" (o, en su defecto, al menos los portavoces de los tres partidos) para abordar con detenimiento la cuestión, "chegar a un acordo e ter as cousas claras".

La única edila socialista, Jennifer Gómez,  insistió en la necesidad de "dialogar, algo que considero que non se está facendo" y criticó que ya se hayan celebrado "sete plenos extraordinarios urxentes" para tratar cuestiones que a su juicio, no lo son. "En 15 días hai un pleno ordinario e estes puntos poderíanse ir a ese pleno", aseguró, indicando que parece "que o único que importa son as dedicacións". "Veño disposta a poñer da miña parte, pero con imposicións terá que buscar apoio noutro partido", aseguró.

Y con las posturas ya definidas y sin acuerdo en las primeras intervenciones, el debate, que fue creciendo en crispación se prolongó sin frutos ni avances durante prácticamente una hora.

"O que está claro é que se este equipo de goberno ten unha dedicación poderá dedicarse ao Concello", insistía Manuel Requeijo, que apuntaba a que tenía la "sensación" de que "non queren este alcalde" y defendía que había habido varias conversaciones y reuniones previas, sobre la que el PP consideraba que no había quedado nada claro. Y Eugenia Requeijo insistía: "Sentarse, falar e aclarar, eso é o que pide o PP".

A la portavoz socialista, Manuel Requeijo le indicó que tenía "un responsable por encima de vostede que lle di o que lle interesa ou non lle interesa que se faga en Muras", además de insistir en que "non é xusto este trato", apuntando que "quen vai sufrir as consecuencias serán os veciños". Ante estas afirmaciones, Gómez preguntó por el nombre de esa persona y esas consecuencias, además de defender su capacidad de decisión. Recordaba además la postura ya manifestada en otras ocasiones: "Estamos a favor de que o alcalde cobre, pero non consideramos que o resto de concelleiras deban cobrar".

Para intentar desbloquear la situación, la teniente de alcalde nacionalista, Paula Gómez, presentaba una enmienda a su propia propuesta. En esta, el BNG renunciaba a la dedicación prevista para Cristina Franco (la de la propia Gómez ya había quedado fuera de la propuesta presentada en este pleno), pero la oposición la tildó de "manipulación" e "imposición", criticando que esta posibilidad no se abordase en la comisión de asuntos del pleno.

"A base de imposicións, non. Ou falades as cousas ou esto vai ser ingobernable", dijo la portavoz popular. "Estoume sentido utilizada", apuntaba la socialista. "Esto é impoñer, queredes que votemos o que vós queredes", añadía la socialista.

"Decir que manipulamos é terxiversar a realidade", afirmaba Requeijo, que insistía en que "hai un problema de bloqueo non Concello, no están saíndo cousas e isto hai que desbloquealo". Recordaba además a la socialista que ella misma abogaba porque solo el alcalde cobrase y al PP que "os veciños en maio decidiron que eu seguise sendo alcalde e se tedes outra interpretación da realidade, xa sebedes cal e o camiño".

El regidor también les reclamó propuestas concretas, ya que en este tiempo no había recibido ninguna, e insistía una vez más en "se se fai un traballo, ten que ser remunerado". Jennifer Gómez recogió el guante y aseguró que para la semana tendría la suya, mientras que desde el PP le indicaban al alcalde que "se nos presentamos é polo pobo, non por unha dedicación".

"Non vou vir aquí mendigar", concluía Manuel Requeijo, precisando que el tenía un trabajo en el que cogió una excendencia para poder dedicarle tiempo a Muras y criticando además la actitud de la oposición: "O que non vai facer o BNG é gobernar o que dedidan vostedes".

En el tenso debate, que culminó con los previsibles cuatro votos en contra de PP y PSOE y los tres favorables del BNG,  también salió a colación la paralización de los presupuestos municipales de 2023 por la alegación en abril de dos vecinos, uno de ellos edil popular a día de hoy, lo que también generó acusaciones cruzadas entre PP y BNG. 

Las críticas a la "mala xestión" nacionalista por parte de la oposición continuaron en los siguientes puntos, un suplemento de crédito y un reconocimiento extrajudicial para pagar facturas pendientes, una situación que el regidor atribuyó en buena parte precisamente a la paralización de los presupuestos. El PSOE se abstuvo en el primero de estos puntos, al entender que "a xente ten que cobrar", que salió adelante con el voto de calidad del alcalde, y el PP se sumó a esa abstención en el reconocimiento extrajudicial de crédito, que salió adelante con los votos a favor del BNG.

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