La misteriosa falta del anciano de Abadín, un caso que sigue abierto

La Guardia Civil sospecha que la ausencia de Enrique Bolívar no fue voluntaria ni accidental
Operativo de búsqueda para dar con el paradero de Enrique Bolívar. AEP
photo_camera Operativo de búsqueda para dar con el paradero de Enrique Bolívar. AEP

El caso de Enrique Bolivar, el anciano que lleva más de cuatro meses desaparecido en Abadín, sigue abierto. La Guardia Civil sospecha que su ausencia no es la típica desaparición de un anciano que se desorienta o una marcha voluntaria, y cree que puede haber algo más, aunque por el momento no hay imputados ni restos de su cuerpo.

Ya hace más de 130 días que el barrio de Fontepresa, en la parroquia abadinesa de Quende, vive con incertidumbre y desconcierto el caso de Enrique Bolívar Díaz, uno de sus apenas seis vecinos y al que se le perdió la pista a 150 metros de la vivienda en la que residía solo. Cuatro meses después de aquel fatídico 3 de septiembre todavía no se ha conseguido resolver dónde está y qué le pasó al octogenario.

Aunque en un primer momento todos los medios se centraron en la búsqueda por el entorno de la vivienda, el radio de acción fue aumentando a otros lugares del municipio como A Corda, Fanoi, Galgao o Romariz.

Un giro radical en la investigación, propiciado por el hallazgo de un vehículo calcinado en una gasolinera abandonada de A Mariña el mismo día en el que se le perdió la pista —y cuyo propietario no era una persona ajena al entorno de Enrique—, hizo que se abriesen nuevas hipótesis y que se descartase casi por completo una desaparición estándar.

Desde entonces, y después de decretarse el secreto de sumario, son pocos los avances que han trascendido, según reconoce la propia familia, que sí mantiene una comunicación directa y constante con los agentes de la Policía Judicial que llevan el caso. "Dinnos que seguen coa investigación, recabando máis probas, pero non nos poden contar moito máis", indicaba a El Progreso el pasado 3 de enero la persona que ejerce de portavoz de la familia en estos complicados momentos, en los que sus allegados lo están "pasando moi mal", reconoce, aunque mantienen la esperanza de que se pueda resolver el caso.

Además del hallazgo del vehículo, que fue examinado a conciencia, hay otras cuestiones sobre las que pivota la investigación. Entre ellas está la aparición de un pequeño trozo del bastón que portaba el octogenario en el momento de la desaparición y que fue localizado a medio camino entre la vivienda de una vecina a donde Enrique Bolívar había ido a tomar café esa tarde y su casa.

"Localizouno uns días despois a Policía Xudicial, non nas batidas", confirma la familia, quien también indica que se vació un pozo de purín de una explotación próxima en busca de pistas. Se revisaron las cámaras de la A-8 y se rastreó el móvil, pero no hubo resultados. La aparición de un coche calcinado en A Mariña hizo que se abriesen nuevas hipótesis y que no se descarte nada