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Mil kilómetros de solidaridad

El pequeño Dante, con el que se han volcado en la comarca. EP
El pequeño Dante, con el que se han volcado en la comarca. EP
MercaNaTerraChá se vuelca en una campaña de recogida de tapones para ayudar a financiar la rehabilitación en una clínica de Teo de Dante, un bebé malagueño con parálisis cerebral

Resulta difícil entender la comunicación a día de hoy sin las redes sociales. Su alcance es inconmensurable y, aunque muchas veces se podría renegar de su existencia, otras tantas consiguen logros improbables, como tender un puente de mil kilómetros de solidaridad, los que separan Terrra Chá y el pueblo malagueño de Villanueva de Algaidas, para ayudar al pequeño Dante, que el próximo 24 de noviembre cumplirá nueve meses.

Yolanda Cabana, impulsora durante el confinamiento de la plataforma virtual MercaNaTerraChá, que supera ya los 3.600 miembros, se encontró en las redes sociales con una campaña de recogida de tapones en apoyo a un bebé de Málaga, cuya familia buscaba fondos para ayudar a costear un tratamiento en una clínica de Teo que podría suponer una significativa mejora en la calidad de vida del pequeño, que sufre parálisis cerebral. Y pensó que se podría ayudar. Ahí se implicó Encarni Ruíz, malagueña de origen y cospeitesa ya por derecho propio, que logró contactar con la familia del pequeño y enterarse de su historia, superando así cualquier suspicacia que pudiese haber de que se tratase de una estafa.

La maquinaria estaba en marcha y las redes sociales hicieron el resto, con una respuesta que no deja de sorprender a los involucrados, aquí y allá. "Foi poñelo no grupo e á media hora xa tiña un montón de mensaxes", recuerda Yolanda, que fue sumando colaboraciones en un tiempo récord, sobre todo la de Yolanda Castro, de Muimenta, y Acapa Show, que ya en 2013 ayudaran así al pequeño vilalbés Adrián Chao.

"Nós recollemos tapóns todo o ano e entregámosllos a Aspnais ou a Amigos de Galicia, pero como todo se parou, tiñamos bastantes acumulados e, ao ver a iniciativa en MercanaTerraChá, preguntei que lles parecía e acordamos colaborar", detalla Yolanda. Pero su implicación no se quedó ahí. Ella, con una furgoneta de la empresa en la que trabaja, JDJ Paz, se encarga de recoger los tapones -en una semana ya hizo dos transportes desde Capricho Andaluz, la tienda de Encarni en Feira do Monte-, que guarda en un almacén suyo, donde ya hay envíos del Rácing Vilalbés, de Minds, y los habrá de Moncho y Santomé, Fontoira y un largo etcétera de colaboradores.

La idea inicial era enviar los tapones a Málaga, pero el coste lo hacía inviable, por lo que Cabana buscó donde procesarlos en Galicia. Y apareció una planta de Rábade, a donde quieren llevar cuantos más, mejor, para hacerle a Dante "un regalazo de Nadal": costear cuantas más sesiones de rehabilitación sea posible.

"Estoy muy contenta y agradecida con la gente, tenemos ya muchísimos tapones", resume Encarni, mientras Castro incide en que recoger los tapones "non costa nada" y puede ser una ayuda importante, no solo en el caso de Dante, sino siempre. Por eso, Cabana avanza que le gustaría darle continuidad a la iniciativa, si bien ahora su prioridad es Dante.

FAMILIA. Y la respuesta no ha podido ser mejor, tal y como las tres destacan y confirma a mil kilómetros de distancia Beatriz Guerrero, la sorprendida y agradecida mamá de Dante. "No nos lo creemos, aquí se ha volcado mucha gente que nos conoce, la familia, pero nunca en la vida nos hubiéramos imaginado algo así", dice sobre una búsqueda de apoyos que iniciaban hace menos de un mes y ha recibido respuestas positivas en Málaga, Granada, Córdoba, Cádiz, Salamanca... y Galicia.

En una terapia en Málaga –una de sus múltiples consultas y visitas hospitalarias–, otra familia les habló de la clínica gallega y los positivos resultados que habían obtenido. Investigaron, contactaron, enviaron informes y finalmente, recorrieron en coche esos más de mil kilómetros para que los facultativos valorasen su caso. "Nos confirmaron que era apto", recuerda Bea, que precisa que ellos son una familia humilde, pero de existir "cualquier mínima posibilidad" de que su hijo mejore, lucharán por ella. Y la familia pensó en la recogida de tapones.

Aún no saben cuando viajarán a Galicia, pues están estudiando si Dante se somete antes a una operación, pero esperan que pueda ser cuanto antes. "Le estamos súperagradecidos a la gente que sin conocernos a nosotros y a Dante se está volcando con nuestro niño", dice una mamá que desea que algún día su hijo, que debe su nombre al protagonista de un videojuego que caza demonios, pueda conocer a sus muchos ángeles de la guarda y darles las gracias personalmente.

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