Miguel Ledo y Enrique Tort ganan el VII Premio de Investigación Hume

El jurado reconoció el estudio sobre el colegio Nebrija Pardo Bazán realizado por el pontés y el trabajo del arquitecto lucense sobre la visión del patrimonio industrial local a través del arte
El pontés Miguel Ledo y el lucense Enrique Tort. EP
photo_camera El pontés Miguel Ledo y el lucense Enrique Tort. EP

El pontés Miguel Ledo Roca y el lucense Enrique Tort Vázquez son los ganadores del VII Premio de Investigación Hume, convocado en 2022, por dos trabajos que ayudan a salvaguardar y divulgar la historia local, que es el objetivo que la Asociación de Estudos Históricos Hume persigue con la organización de este galardón.

El jurado acordó otorgar el primer premio, con una dotación económica de 2.000 euros y la publicación de la obra en la próxima revista Hume, al trabajo La Pardo, en el que Miguel Ledo realiza un estudio sobre la historia del colegio Nebrija Pardo Bazán, y que va acompañado de un libro de artista que recoge fotografías que "plasman a ruína, a soidade, a memoria, a morriña do que foi e é actualmente o citado colexio", tal y como explican desde Hume.

"Este traballo xunto coas fotografías que o ilustran conseguen recuperar unha parte importante da memoria de moitos ponteses e achégannos a un edificio e unha institución educativa na que estudaron máis de 50 xeracións", detalla la entidad como valores a destacar de este amplio estudio.

Su autor, que terminó recientemente el grado en Bellas Artes y está haciendo un máster online de Diseño Gráfico, explica que decidió profundizar en la historia de este centro en su trabajo de fin de grado.

"Mi tutora, Susana Cendán, es de As Pontes y había estudiado en este colegio. Nos pareció interesante contar la historia de un edificio que está destruido pero por el que pasaron muchos ponteses", cuenta Miguel, que vivió cómo se cerraba esta institución cuando él cursaba sexto de primaria en el CPI Monte Caxado.

Para documentarse, el joven de 23 años, realizó varias entrevistas en las que fue "recogiendo vivencias personales" de alumnos o profesores que pasaron por sus aulas, en las que también hizo varias incursiones para poder tomar imágenes.

"El premio me viene muy bien, es una ayuda para invertir en mi futuro laboral", asegura el joven pontés, que pretende seguir formándose para buscar diferentes caminos profesionales, aunque afirma que su gran pasión es el dibujo.

El segundo premio del certamen de Hume fue para A industria como soporte artístico. As Pontes de García Rodríguez, obra del lucense Enrique Tort Vázquez, graduado en Arquitectura.

Este trabajo hace "un repaso da visión da industria e do patrimonio industrial a través da arte", explican desde Hume, profundizando en que "este achegamento á industria como soporte artístico permite estudar a integración de industria e arte nas Pontes a través das convocatorias de pintura Cota 332 e a arte urbana do As Pontes enPezas".

Enrique conoció el certamen a raíz de que el curso pasado fue uno de los alumnos del grado de Arquitectura de Cesuga que participó en una iniciativa conjunta de la universidad con el Concello pontés, en la que los propios estudiantes debían proponer soluciones al patrimonio vinculado al lago, basadas en el turismo activo y la creación de nuevos alojamientos.

"Durante el primer cuatrimestre nos dedicamos a la parte de investigación. Me centré en el patrimonio industrial, pero relacionándolo con el arte", explica el joven de 25 años, que concurrió con su "tesina" al premio de Hume porque se adaptaba al formato y se sentía "orgulloso" del resultado.

El trabajo, para el que destinó unos seis meses, tiene referencias históricas y artísticas desde "la Revolución Industrial hasta nuestros días" y, además, analiza el caso concreto de As Pontes, que curiosamente no cuenta con muchas representaciones artísticas vinculadas a su industria "algo que me llamó mucho la atención", indica Enrique, que piensa destinar el premio, de 1.000 euros, a renovar su equipo informático.