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De manicomio a campo de entrenamiento

Una práctica de la Guardia Civil en el antiguo psiquiátrico San Rafael. MARTA MANCEBO
Una práctica de la Guardia Civil en el antiguo psiquiátrico San Rafael. MARTA MANCEBO

La Guardia Civil de Lugo realiza prácticas de intervención operativa en las instalaciones del antiguo psiquiátrico San Rafael, en Castro

El hospital psiquiátrico San Rafael de Castro de Ribeiras de Lea, en Castro de Rei, tiene una nueva vida gracias a la Guardia Civil. La comandancia de Lugo ha convertido este deteriorado inmueble, que operó durante 56 años como centro de internamiento para enfermos mentales, en un campo de entrenamiento.

"Suscribimos un acuerdo con la Diputación en 2015 para este uso y mientras no se le dé otro. Estamos muy agradecidos, porque pocos lugares pueden contar con este tipo de instalaciones", explica el teniente Francisco Suárez, jefe de la Sección de Intervención Rápida (SIR), el grupo que se encarga de impartir la formación a los casi 1.000 agentes que integran la comandancia.

Desde mediados de enero y hasta junio, los guardias despliegan sus efectivos en el edificio para efectuar prácticas de intervención operativa -todos, salvo los administrativos que solo asisten al tiro, deben participar en este Plan de Actuación de Técnicas de Intervención Operativa (Patio), que se encuadra dentro de la Orden General del Sistema de Intervención Operativa elaborado por el CAE y Estado Mayor de la Guardia Civil, acudiendo al menos dos días al año a esta instalación-, unas prácticas que se completan con las de tiro -en el campo de maniobras de Santa Cruz de Parga- y las de defensa policial, en Lugo.

En el San Rafael, los guardias se enfrentan a "prácticas reales" de casos en los que podrían verse envueltos en su día a día. "Habitualmente los primeros intervinientes en cualquier actuación son las patrullas de seguridad ciudadana, por eso es tan importante enseñarles los protocolos de actuación", indica Suárez, que ahonda en la necesidad de que conozcan "qué equipación tienen que llevar" o "cómo entrar con seguridad en una vivienda".

Los 1.000 agentes que integran la comandancia pasan por allí al menos dos días al año para simular entradas en edificios

Así, simulan, por ejemplo, cómo actuar en caso de que reciban una alerta por un posible caso de violencia de género o si les llega un aviso de una persona con problemas psiquiátricos que está armada y en una habitación cerrada. Y lo recrean. En todas las condiciones y hasta de noche.

De dos en dos caminan con sumo cuidado por los pasillos del viejo psiquiátrico hasta llegar a la puerta donde se encontraría la persona que buscan. Aprenden de qué manera abrir la puerta, cómo moverse, cómo proteger a su compañero o cómo negociar con el individuo mientras no acuden los grupos especializados.

"A veces también se colocan siluetas o alguno de los monitores simula ser el agresor que está en el interior del habitáculo para que la práctica sea lo más real posible", explica Suárez, confirmando que los agentes "agradecen mucho" esta formación.


"Algunos a los que les faltan apenas dos años para irse a la reserva lamentan no haberlas podido hacer antes", añade el teniente de la SIR, explicando que desde los ataques yihadistas de Barcelona también se está incidiendo en los protocolos a seguir en caso de "atentados súbitos".

Así, en grupos, acceden al interior del antiguo hospital de Castro en busca de la amenaza, como lo harían si tuviesen que actuar en una matanza en una escuela, otra de las variables con las que trabajan. "En este tipo de situaciones lo fundamental es ir a por la amenaza y abatirla, pero antes hay que equiparse y, en caso de que no esté un superior, decidir quién se encarga de dirigir el operativo y hasta dónde se puede llegar", dice el teniente jefe de la SIR.

Una sección de la Guardia Civil de Lugo que, en busca de estar lo más preparada posible para actuar y ayudar al resto de agentes, ha ampliado este año su formación también al ámbito táctico sanitario, dirigida por el capitán enfermero Miguel Ángel Iglesias.

Esta instrucción, acreditada por la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias y por la International Nursing Network, incluye talleres prácticos de torniquetes, maniobras básicas o control de hemorragias, entre otros, y permite a los agentes del SIR portar en su pernera un pequeño botiquín para asistir inicialmente a las víctimas en un entorno hostil antes de la llegada del personal sanitario.

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