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La sequía obliga al Concello de Meira a cortar 4 horas el agua de madrugada

El alcalde, Antonio de Dios, ante el depósito de As Pedreiras. T. LÓPEZ
El alcalde, Antonio de Dios, ante el depósito de As Pedreiras. T. LÓPEZ

Las restricciones, fijadas de 1.00 a 5.00 de la mañana, se prolongarán todo el mes. De Dios advierte de que muchas fuentes están secas y los tres depósitos municipales, al mínimo

MEIRA. El Concello de Meira ha tomado una medida drástica y sin precedentes para esta época del año, enfrentándose a la sequía de sus captaciones con cortes diarios en el suministro de agua, fijados de una a cinco de la mañana, durante todo este mes. «Aquí non se recorda tal cousa», dice con preocupación el alcalde, Antonio De Dios, que ayer emitía un bando anunciando la decisión, efectiva ya esta madrugada.

El documento informa a los vecinos de que los manantiales, pozos y fuentes «mermaron a súa capacidade ou secaron» y se les pide que no usen el agua «para outros fins que non sexan os exclusivamente domésticos». Además, se prohíbe regar o lavar vehículos y se advierte de que se tomarán medidas «contra aqueles que actúen de forma insolidaria».

El alcalde meirego precisa que el problema afecta a todas las captaciones de la traída municipal. Así, explica que el depósito de Rielo, en Vilar de Mouros, con una capacidad de 130.000 litros, está «seco de todo», circunstancia a la que se aproximan la fuente y el depósito de Paredes, «case seco» pese a poder guardar 150.000 litros. En cuanto al mayor punto de almacenamiento, el depósito de As Pedreiras, de un millón de litros, también está «ao límite, con só unha cuarta de auga».

«Había que tomar medidas», dice el regidor, que explica que no se ha llevado agua a ninguna casa particular, aunque sí se transportaron varias cisternas, tras solicitar permiso, desde Fonmiñá al depósito de Rielo hace más de un mes. De Dios recordó además que hace unos siete meses se hizo un estudio en la sierra de Meira en el que se hallaron dos posibles nuevas captaciones, pero que hace poco se revisaron y se comprobó que tampoco tenían agua.

Los cortes y los problemas en el suministro -ayer por la tarde el agua apenas corría en el casco urbano-, no han dejado indiferentes a los vecinos, tal y como confirman desde las dos panaderías meiregas, cuyo horario laboral coincide con el corte programado.

«Colleremos algo de auga antes ou coceremos máis tarde, en vez de empezar ás catro», dicen desde la panadería Castañal. El mismo dilema que tienen en la panadería Muriato: «Sabiamos que non había moita agua, pero é unha sorpresa, a ver como imos solucionando. Supoño que encheremos garrafas», dicen. «Non é un problema fácil de resolver, porque as fontes están secas», reconocen desde Muriato, poco convencidos de que los cortes sean la solución, por lo que esperan que el Concello busque otras alternativas, sobre todo de cara al fin de semana, «porque daquela empezamos a traballar á unha da mañá».

Vecinos y negocios del casco urbano, sobre todo aquellos que operan en horario nocturno, no son los únicos que notan la escasez de agua en la traída municipal, ya que el problema se extiende al perímetro del pueblo, donde también dependen de ella. Es el caso de varias ganaderías, que han convivido con la escasez casi todo el verano, tal y como explican desde una granja de Vilar de Mouros, núcleo donde varios vecinos han optado por construir pozos nuevos ante la falta de agua del abastecimiento municipal e incluso de la traída vecinal -tienen un depósito comunal propio desde 2015-.

«Fixémolo, porque sempre iamos tirando entre as dúas traídas, pero este ano nin así amañamos e houbo que facer o pozo», explica un ganadero, que precisa que tras pasarlo «mal» en septiembre y octubre, las últimas lluvias han aliviado un poco el problema.

La traída municipal abastece a todo el casco urbano y varios núcleos rurales, donde algunos han construido pozos propios

Aún así, las explotaciones deben seguir midiendo el agua que consumen, tal y como indican desde la ganadería Vidal Yáñez, donde no tienen pozo, aunque ya se plantean construirlo. «Sempre fomos amañando coas dúas traídas, pero houbo momentos que non había auga en ningunha», recuerdan desde una granja con más de 100 cabezas, momentáneamente aliviada porque «a traída nova (la vecinal) recuperou e temos auga dela, porque na do Concello hai moi pouca agua».

OTROS CASOS. Quizás el caso de Meira sea de los más graves por la numerosa población afectada, pero no es el único con problemas de suministro. En las últimas semanas, el Concello de Cervantes ha tenido que suministrar agua en cisternas a las traídas de una decena de núcleos. Otros como Pantón, Sober, Bóveda, A Pobra do Brollón, Monforte y Folgoso do Courel tuvieron que recurrir también a cisternas, sobretodo para llenar pozos particulares.
 

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