Investigan una tentativa de atraco a punta de pistola en un cajero pontés

Un individuo habría abordado a una mujer el día 19 por la noche cuando retiraba dinero  Los gritos de la víctima ahuyentaron al atracador, que salió corriendo de la zona
Foto de archivo de un furgón de la Guardia Civil. EP
photo_camera Foto de archivo de un furgón de la Guardia Civil. EP

La Guardia Civil ha abierto una investigación en torno a una tentativa de atraco a punta de pistola que se registró la pasada semana en un cajero automático ubicado en la céntrica Avenida de Galicia de As Pontes.

Entre los pocos datos que han trascendido sobre este suceso se conoce que la víctima fue una mujer, que habría sido abordada por un individuo armado cuando retiraba dinero en un cajero de una sucursal bancaria ubicada en el corazón del casco urbano pontés.

La mujer, al percatarse de que el hombre portaba un arma –se desconoce si era de fuego real o de fogueo– , comenzó a gritar pidiendo auxilio, lo que hizo que el atracador saliese corriendo del lugar.

Los hechos, que estarían siendo investigados por la comandancia de Ferrol y tipificados como un atraco en grado de tentativa al no conseguir el sujeto el objetivo pretendido, ocurrieron el jueves 19 de noche en la Avenida de Galicia, el mismo escenario que en la madrugada del sábado al domingo se registró otro robo en una panadería.

En este caso sí se llevaron diverso material –caja registradora, una báscula, una batidora, móviles o un altavoz–, así como dinero y comida. También causaron desperfectos en el negocio cuyos propietarios cuantificaron en unos 3.000 euros las pérdidas ocasionadas por este robo.

Otros sucesos

También la semana pasada, concretamente el viernes por la mañana, otra tienda del municipio dedicada a la venta de ropa de deporte sufrió un hurto.

Según explicó su propietario, dos jóvenes habrían accedido al interior del establecimiento, y uno de ellos habría pasado al probador con varias prendas de ropa.

Ya en el interior, habría retirado las etiquetas y se habría colocado la ropa para después salir del negocio con ella puesta corriendo y lanzándole un beso a la dependienta.

Esta intentó salir detrás del individuo por la calle, pero no logró alcanzarlo. El otro joven, que se quedó en el interior del negocio, les dijo que abonarían el coste de la ropa, pero todavía están esperando. "Si mañana –por hoy– no viene a pagar, pondré la correspondiente denuncia", aseguró el propietario.

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