Hallan ebrio al volante y sin carné al conductor del accidente mortal de Pol

La Guardia Civil le intervino el coche al identificarlo en Castro triplicando la tasa de alcohol

Un agente, junto al vehículo intervenido. GUARDIA CIVIL
photo_camera Un agente, junto al vehículo intervenido. GUARDIA CIVIL

El conductor del vehículo que se vio implicado el pasado 9 de octubre en un accidente mortal en Pol, en el que perdió la vida el acompañante que viajaba con él en el asiento del copiloto, volvió a ser localizado al volante, incumpliendo su condena de pérdida del carné de conducir y, además, tras haber consumido alcohol, al igual que el día del fatídico suceso.

La Guardia Civil identificó a D.V.P., de 38 años y vecino de Castro de Rei, cuando iba circulando en un turismo por la LU-113, a su paso por la localidad de Castro de Ribeiras de Lea. Al realizarle las pruebas de alcohol en aire espirado, arrojó un resultado positivo, llegando a superar en más del triple el máximo permitido. Además, los agentes pudieron comprobar a mayores que sobre su permiso de conducción pesaba una pérdida de vigencia judicial derivada por una condena anterior y superior a los dos años de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores.

Tras analizar los hechos, la Guardia Civil detectó una multirreincidencia en la comisión de este tipo de delitos por parte del conductor, que ya fue investigado anteriormente en dos ocasiones en los últimos meses, por lo que se procedió a la intervención y propuesta de comiso cautelar del vehículo, el cual se puso a disposición de la autoridad judicial.

Para ello, se instruyeron las diligencias correspondientes, que fueron remitidas al Juzgado de Instrucción de guardia de Lugo.

El accidente mortal en el que se vio implicado D.V.P, y en el que perdió la vida Carlos Fidalgo Gigán, de 37 años, tras salirse de la vía en la LU-760 en Fraialde y chocar contra un árbol, fue una de esas ocasiones en las que ya fue investigado. Por este suceso se le atribuye un delito de homicidio por imprudencia grave, otro de conducción sin permiso —se lo había retirado el juez por sus reiteradas infracciones de tráfico— y un tercero de conducción etílica —dio una tasa de 0,60 miligramos por litro de aire espirado, más del doble permitido—.

Un mes después, fue interceptado de nuevo al volante por la Guardia Civil y se le investigó por otro delito de conducción sin permiso.

El Instituto Armado recuerda que los agentes encargados de la supervisión y control del tráfico establecen "una estrecha vigilancia" a todos los conductores que "por su habitualidad en el incumplimiento" de las normas de tráfico "ponen en alto riesgo la seguridad vial".

Añade que este tipo de conductas, además de posibles sanciones económicas, pueden traer aparejado el ingreso en prisión y el comiso del vehículo, al considerar el vehículo a motor o ciclomotor instrumento del delito.

La legislación vigente permite intervenir vehículos si hay multirreincidencia —en excesos de velocidad, positivo en alcohol o drogas o conducir sin permiso—, si hay "extraordinaria gravedad" en un único delito o casos de conducción manifiestamente temeraria, como las carreras ilegales.