El PP reclama que sea válido un voto con una foto porno en el sobre

La mesa electoral lo anuló durante el recuento, pero los populares no están de acuerdo: el sobre contenía la papeleta de la lista encabezada por Candia y una foto explícita de Samantha Fox
La papeleta del PP con la foto porno de Samantha Fox. EP
photo_camera La papeleta del PP con la foto porno de Samantha Fox. EP

No es tan extraño que en los sobres electorales aparezcan trozos de chorizo o mensajes de protesta, lo que lleva a la anulación de los votos. Lo que no es tan habitual es que aparezcan fotos, y menos pornográficas, como ocurrió el pasado domingo en una de las mesas de Castro de Ribeiras de Lea, en el municipio de Castro de Rei.

La papeleta del Partido Popular con la foto porno de Samantha Fox. EP
La papeleta del Partido Popular con la foto porno de Samantha Fox. EP

Ocurrió durante el recuento de las papeletas de las elecciones autonómicas. Los miembros de la mesa abrieron un sobre y se encontraron con dos cosas: un voto para la lista encabezada por Elena Candia y una foto explícitamente pornográfica de Samantha Fox, un mito sexual de los años 80.

Los miembros de la mesa electoral decidieron declarar nulo el voto al Partido Popular. Según testigos presenciales, el apoderado del Bloque también se manifestó en este sentido. Sin embargo, el PP presentó una reclamación para que, cuando se abran la actas, la Junta Electoral lo dé por valido. Se basan en que voto y foto pornográfica iban por separado y que, por lo tanto, no tienen nada que ver uno con la otra y debe ser correcto, al no tener enmiendas ni escritos.

No es el único voto que reclaman los populares en Castro de Rei, también lo hicieron con otros dos en la mesa de Ponte de Outeiro. Las instrucciones eran claras en este sentido por parte de los responsables del partido para no dejar pasar ni un sufragio.

Y sobre el autor de tan inesperada acción obviamente no se sabe nada. Tampoco cuáles eran sus intenciones al incluir la foto de Samantha Fox. Solo se deduce que tal imagen debe llevar varios años en un cajón porque la actriz británica, que ronda los 60 años hoy, ya hace tiempo que no aparece en las revistas de tal guisa.