viernes. 30.07.2021 |
El tiempo
viernes. 30.07.2021
El tiempo

Estar ahí cuando es necesario

Javier Teijeiro. EP
Javier Teijeiro. EP
Javier Teijeiro, sargento de la Guardia Civil de A Pastoriza, relata cómo se le prestó auxilio en el mes de febrero a un vecino de 89 años que vivía solo y ahora está ingresado en una residencia

"O poder axudar, o sentirte útil, é o que máis satisfacción me dá deste traballo", explica el sargento primero Javier Teijeiro Teijeiro, comandante del puesto de la Guardia Civil de A Pastoriza, tras recordar cómo fue la experiencia de ayuda y auxilio prestada a un octogenario del concello, en colaboración con los servicios sociales, a principios de febrero. Y no fue una actuación fortuita o aislada, sino el fruto de un trabajo constante que este mismo mes le reportó al sargento Teijeiro la concesión de una medalla al Mérito de la Protección Civil por otra intervención similar, también en A Pastoriza.

La Guardia Civil hacía pública este viernes una actuación del mes pasado, en la que se prestó auxilio a un pastoricense de 89 años que vivía solo. Una patrulla de la Guardia Civil del municipio que estaba de servicio recibió el aviso de que unhombre portaba una bolsa "cunha cantidade moi importante de diñeiro e un montón de chaves e que estaba aparentemente desorientado", recuerda Javier Teijeiro.

Los agentes se lo comunicaron y él, que conocía al señor, por lo que sabía que "vivía só e que era vulnerable pola súa idade, ademais de que podía estar desorientado", avisó a la trabajadora social del municipio, que acudió al domicilio. Una vez comprobado que el octogenario tenía el dinero, el personal de servicios sociales y él mismo acompañaron al hombre al banco para que pudiera ingresarlo. Tras estas gestiones, llegaron a la conclusión de que tenía aún más dinero en su domicilio.

"Volveuse á casa para buscar e no medio da leña da cociña atopei outro fardo de diñeiro considerable", precisa Javier, recordando el arduo registro de la vivienda del octogenario, que no podía recordar dónde había guardado el dinero. Realizaron un segundo viaje a la entidad, que los atendió incluso fuera de horario para que pudieran realizar un nuevo ingreso y garantizar así que el hombre pusiese su dinero a buen recaudo.

"Ao día seguinte tiña garda e fun interesarme por el. Ao chegar atopei todo cerrado, as persianas baixadas e vin que non había fume na cheminea, así que preguntei aos veciños e xa me dixeron que non o viran dende o día anterior, polo que contactei coa traballadora social, por se tivera algunha actuación con el, e ela tamén se achegou ata alí", relata Javier.

CAÍDA. La experiencia del día anterior les permitía conocer la disposición de la casa y, sabedores de que el hombre no podía haberse ido en su vehículo, ya que lo tenía en el taller, dedujeron que podía estar en el interior de la vivienda. Para asegurarse, el sargento optó por usar una escalera y comprobar la ventana del dormitorio, donde desmontó la persiana y comprobó que el hombre estaba acostado en la cama, inmóvil. Pese a que por un momento se temió lo peor, el ruido hizo reaccionar al octogenario. "Identifiqueime e díxenlle que abrise a ventá, pero non deu atinado a facelo, así que lle pedín que baixase abrir a porta", recuerda Javier Teijeiro.

"Debemos de esperar máis dunha hora, pero non nos daba aberto e sentiamos golpes no interior, así que decidimos chamar ao 061, que mobilizou unha ambulancia, un médico e un ATS", precisa. También forzaron la puerta para acceder al interior del inmueble y localizaron al octogenario en el suelo de una de las habitaciones. "Caera e non se daba erguido, estaba debilitado e totalmente desorientado", precisa el sargento pastoricense, que apunta que el hombre fue evacuado al Hula y que a través de los servicios sociales se le tramitó una plaza de urgencia de una residencia de la provincia, a la que se trasladó tras recibir el alta hospitalaria, tal y como confirman desde los servicios sociales de A Pastoriza apuntando que en este momento están gestionando su traslado a otro geriátrico más próximo al municipio, por deseo del propio octogenario.

"Lamentamos que este tipo de noticias trascendan", valolaron desde el área de bienestar, recordando que en su momento ya se le había ofrecido a este vecino, tras un ingreso en el Hula, la posibilidad de contar con el servicio de ayuda en el hogar, pero que él lo había descartado, al entender que se encontraba bien. "É un caso de tantos, cada un coas súas características", añaden, agradeciendo que ante esta situación en concreto son "dúas persoas, cada quen no seu ámbito laboral, que cumpriron coas súas obrigas".

Y para ese cumplimento, Javier Teijeiro reconoce que ayuda, y mucho, el tener "un coñecemento grande da demarcación e contar coa confianza dos veciños", dos aspectos fundamentales para su trabajo en los que él ha hecho especial hincapié desde que en 1991 llegaba al cuartel de A Pastoriza como guardia alumno. Tras pasar por otros destinos, seis años después regresaba, ya como cabo, y ahí ha prestado servicio ininterrumpido desde entonces.

DISTINCIÓN. "Coñezo ben a xente e a demarcación", incide, agradeciendo la confianza que los vecinos han depositado en él y que, en cierta forma, fue también la que desencadenó la operación que le hizo merecedor del reciente reconocimiento. "Se segues un pouco un caso, implícaste e xa non te das separado", dice, recordando que hace ya más de un año recibía aviso solicitando auxilio para otro vecino que vivía solo y no respondía a las llamadas. "Fun, e sentino murmurar baixiño, parecía que dende a cama", recuerda. Avisó a los bomberos para acceder a la casa, aunque finalmente no fue necesaria su intervención, ya que consiguió abrir la puerta.

Lo halló en la cama, "moi debilitado e nun estado lamentable", por lo que fue evacuado al Hula, donde permaneció un tiempo ingresado. Tras saber que había vuelto a casa y carecía de apoyo, Teijeiro realizó visitas esporádicas y en una de ellas se encontró la puerta abierta y al hombre en la cama, enfermo y desorientado. Volvió a llamar al 061 y un familiar accedió a cuidarlo hasta que servicios sociales le tramitó una plaza por emergencia social en una residencia geriátrica.

"En todos estes casos é moi importante facer un seguemento", concluye Teijeiro, que asume esta labor como una parte más de su trabajo, para lo que ve fundamental "a confianza que a xente deposita en ti".

Estar ahí cuando es necesario
Comentarios