Una empresa lucense compra con total discreción el hotel Villamartín

Siana Invest, con sede en Guntín, adquirió las instalaciones vilalbesas en 2022, pero aún mantiene el cartel de la antigua inmobiliaria
Estado actual del hotel Villamartín. C. ARIAS
photo_camera Estado actual del hotel Villamartín. C. ARIAS

Una empresa lucense, Siana Invest, con sede en Guntín, es la actual propietaria del hotel Villamartín de Vilalba. Pese a que la venta se produjo ya en 2022 el cambio de propiedad pasó desapercibido en la capital chairega. La firma todavía mantiene frente a las instalaciones vilalbesas, ubicadas en la Avenida Terra Chá, el cartel de se vende de Solvia, la inmobiliaria del banco Sabadell al que pertenecían tanto el hotel como la discoteca Troco tras la venta por parte de la familia Sanjurjo ante las deudas acumuladas.

La empresa Siana Invest está gestionada por Daniel González Carracedo, un empresario que, entre otros negocios, es el dueño de Geriátricos Lucenses, la residencia de mayores de Guntín, que actualmente tiene alquilada a otra empresa que se encarga de su funcionamiento.

El gerente de la firma lucense, con el que este periódico trató de ponerse en contacto en varias ocasiones en los últimos días, prefirió no hacer declaraciones sobre esta nueva adquisición. El hecho de que su nuevo dueño esté relacionado con el mundo de los geriátricos podría abrir nuevas posibilidades para el gigantesco inmueble vilalbés, pero la falta de actuaciones en más de un año tras su compra y el secretismo alrededor de esta venta no lo confirman.

Desde el Concello de Vilalba, que aseguraron desconocer el cambio de titularidad de las instalaciones, negaron que se haya presentando cualquier tipo de proyecto o iniciativa para acometer obras en el inmueble.

El hotel Villamartín, que llegó a ser uno de los más importantes de Lugo, cerró sus puertas en 2015 tras más de 30 años de historia en la capital chairega. Abrió a mediados de los 80 pero no resistió el embate de la crisis económica y la caída de la ocupación. Tras varios intentos de venta y proyectos que no llegaron a cerrarse, la familia Sanjurjo, propietaria del inmueble hasta aquel momento, vendió el hotel y la discoteca Troco al banco catalán a finales de 2016 para cubrir deudas de otras empresas.

El Banco Sabadell, tras valorar diversas opciones, lo puso en venta a través de su plataforma inmobiliaria. En estos años se interesaron varios inversores locales, pero el hotel, actualmente en estado de abandono, no se vendió hasta mayo de 2022.

El edificio principal cuenta con cinco plantas, con 12.235 metros cuadrados construidos, que incluyen la discoteca, que también tiene piscina, y un inmueble más con una planta destinada a zonas de celebraciones y otra de aparcamiento, al que se suma el aparcamiento exterior.

Comentarios