miércoles. 18.05.2022 |
El tiempo
miércoles. 18.05.2022
El tiempo

Eliana Fernández cruza el charco con su banderín

Eliana Fernández, junto al cartel del campeonato femenino sub-20.
Eliana Fernández, junto al cartel del campeonato femenino sub-20.
La árbitra de origen pontés fue seleccionada junto a dos italianas para ir al campeonato sub-20 de fútbol femenino de la Conmebol, disputado en Chile

Seguro que cuando Eliana Fernández González acompañaba a su padre a los entrenamientos y partidos que dirigía no pensaba en que su vida estaría tan ligada al fútbol. Y mucho menos que su experiencia vital sería tan fructífera en este deporte cuando asistió en el instituto a una charla sobre arbitraje. 

Pontesa de nacimiento y con vínculos en la villa minera pese a irse de allí con nueve años a la Asturias natal de sus padres, esta joven de 31 años fue seleccionada para participar como árbitra asistente en el campeonato femenino sub-20 de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) celebrado en Chile, formando trío con las italianas María Sole Ferrieri, como colegiada principal, y Giulia Tempestilli. 

"Desde el año pasado la Conmebol y la Uefa tienen un acuerdo para intercambiar un trío de árbitros para sus competiciones, tanto masculino como femenino. Me llamaron de la Uefa para decirme que me habían seleccionado. Me quedé sorprendidísima, al principio no era consciente de lo que me estaban diciendo y a dónde iba. Fui muy afortunada de haber vivido esta experiencia", relata Eliana sobre una convocatoria en la que dirigieron tres partidos, dos en la fase de grupos y uno en la fase final.

Destaca las personas que conoció en esta vivencia y el cómo la acogieron "en otro continente, con otras culturas, al que vas totalmente de nuevas". 

Al principio no era consciente de lo que me estaban diciendo y a dónde iba. Fui muy afortunada de haber vivido esta experiencia

A nivel deportivo, destacó que las jugadoras suramericanas son "más pasionales a la hora de disputar el balón" y que tuvo que adaptarse a las directrices de la Conmebol. "Aprendí a que donde voy tengo que adaptarme a lo que veo. Las reglas son las mismas, pero a veces hay procedimientos que son diferentes", apuntó.

Pero para llegar a este éxito internacional, Eliana ha protagonizado una auténtica carrera de fondo en una vida dedicada al arbitraje y al fútbol. "Empecé por casualidad. Siempre estuve vinculada al fútbol, por mi padre, pero nunca llegué a jugar en un equipo. Un día en el instituto hubo una charla sobre arbitraje, para animarnos a probar, y sin saber dónde me metía, con 15 o 16 años, allá fui. Es una de las decisiones que tomé que si vuelvo a tener que hacerlo lo hago con los ojos cerrados", asegura, con pasión, sobre un mundo en el que no ha hecho más que crecer.

Empezó pitando alevines —"desde el primer día me enganchó, después del primer partido solo pensaba en que me volvieran a llamar", recuerda— y con el tiempo fue dirigiendo su experiencia a árbitro asistente. "Cada año te pedían pasar unas pruebas físicas para subir de categoría y con el tiempo vi que mi hándicap como árbitra era el aspecto físico, así que me decidí por pasar al cuerpo de linieres", explica. 

La decisión de ser árbitra es una de las que si vuelvo a tener que tomarla lo hago con los ojos cerrados

Así, estuvo como asistente cinco temporadas en Tercera División, tres en Segunda B y ahora cumple la segunda en Segunda División, donde solo hay otra mujer más. "Cuando empecé me lo tomaba como un hobby. Cuando llegas a Tercera División y ves que están contentos con tu trabajo, sientes que lo haces bien y crees que puedes llegar a una categoría superior, te lo marcas como objetivo. Estando en Segunda B también me vi capaz de optar a Segunda, pero siempre marcando metas a corto plazo. Esto es una carrera de fondo", reconoce Eliana, que no descarta aspirar a más alto: "Hay que ser un poco ambicioso, pero en Segunda hay otros 43 compañeros que lo hacen muy bien también".

De su buen hacer dan fe los logros que va sumando a su experiencia con el banderín, ya que es asistente internacional desde 2019. "Este año Marta Huerta, Guadalupe Porras y yo tuvimos la suerte de hacer varios partidos de la Champions League femenina y también partidos de selecciones de cara al Europeo de julio", rememora, mientras encara el final de la competición liguera en Segunda División masculina.

"Me quedan dos partidos de Liga, trataré de hacerlo lo mejor posible y luego habrá que hacer propósito de enmienda a ver en qué puedo mejorar y en qué seguir en la misma línea. Y a partir de ahí seguir trabajando", insiste.

Cuando ves que están contentos con tu trabajo, sientes que lo haces bien y crees que puedes llegar a una categoría superior, te lo marcas como objetivo

Eliana asegura que, para ella, el único aspecto negativo del arbitraje es que se ve resentido el aspecto social y el tiempo que se puede dedicar a familia y amigos y que su preparación es cuestión de organización. "Además del entrenamiento y llevar una buena alimentación, hay que meter horas de estudio, ver partidos, empaparse de fútbol", dice.

Además, asegura que nunca tuvo "ninguna mala experiencia, ni con el público ni con los jugadores", y agradece que toda la visibilización que se está dando actualmente al fútbol femenino sirva para que "por suerte entren a arbitrar más chicas y ya no es noticia que una lo sea, como quizás sí me pasó cuando empecé, además siendo tan joven".

Eliana Fernández cruza el charco con su banderín