Aparecen en Vilalba centenares de truchas muertas en el río Magdalena

Un vertido de la depuradora, la causa más probable ► Agentes de Medio Ambiente retiraron los peces del cauce
Un agente del Servizo de Patrimonio Natural retira una trucha muerta del río Magdalena. C. PÉREZ
photo_camera Un agente del Servizo de Patrimonio Natural retira una trucha muerta del río Magdalena. C. PÉREZ

Agentes del distrito de Terra Chá, con sede en Vilalba, del Servizo de Patrimonio Natural de la Consellería de Medio Ambiente retiraron en la tarde del jueves, para su posterior contabilización, medición y pesaje, centenares de truchas muertas del río Magdalena, un suceso que se atribuye presumiblemente a un mal funcionamiento de la Edar municipal.

Cuando se incrementa el volumen de residuos que la depuradora recibe, por ejemplo, cuando hay tormenta y aumenta la recogida de pluviales, se supera la capacidad de la instalación, que no logra procesar todos los residuos, rebosa y se vierte directamente al río materia sin tratar. Esta crea una especie de capa en la superficie del agua que, unido al bajo nivel del cauce y a la vegetación que cubre este, se convierte en una trampa mortal para las truchas, que perecen al quedarse sin oxígeno.

Tres agentes se encargaron de peinar, con mucha paciencia, precaución y capacidad de observación -había ejemplares flotando o en la vegetación que cubre buena parte de cauce, pero también en el lecho del río- un tramo de alrededor de 500 metros, comprendido entre la zona de la Edar y el Muíño do Rañego, para retirar numerosas truchas de todos los tamaños, -algunas de ellas rondaban los 50 centímetros-, así como algunos "espiñentos". A su recogida se sumó también la realizada inicialmente por el Servizo Municipal de Emerxencias de Vilalba.

El Seprona recibía este jueves por la mañana la alerta por la presencia de truchas muertas en el Magdalena y trasmitió el aviso a Medio Ambiente, que además de gestionar la retirada, iniciará un expediente sancionador por lo ocurrido.

A falta de lo que puedan determinar los análisis -los ejemplares se remiten al centro de recuperación de O Veral- todo apunta a la depuradora, dado que se trata de una problemática recurrente a lo largo de los años en Vilalba, a la que el Concello trata de poner remedio con la construcción de un nuevo pozo de tormentas, cuyas obras se iniciaron la pasada semana, tal y como recuerdan desde el gobierno local.

"Lamentamos moito o ocorrido e precisamente para paliar este problema asinouse un convenio coa Confederación Hidrográfica do Miño-Sil", precisan, aludiendo a un acuerdo por importe total de 3,2 millones y que incluye diversas actuaciones, entre ellas la construcción del citado pozo de tormentas en la inmediaciones de la depuradora y la mejora del proceso de tratamiento.

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